El Samba, la más grande manifestación popular de Brasil que ya es parte de la realidad e identidad brasileña, ahora puede elevarse al plano de salvaguarda y además convertirse en patrimonio inmaterial de la humanidad.
Son estas las ambiciones que conducen los debates entre especialistas, autoridades, gestores culturales, carnavaleros y cultores del samba, para asegurar el legado de esta manifestación en un seminario que se lleva a cabo hasta este sábado en el Centro Cultural Cartola, en Mangueira, corazón de una de las más importantes escuelas de samba de Río de Janeiro.
No hay nada más material que la “inmaterialidad del samba”, defiende el Subsecretario de Políticas de Acciones Afirmativas de la Secretaría de Promoción de la Igualdad Racial, de la Presidencia de la República, MarNo tvus Antônio das Chagas.
Patrimonio Cultural de Brasil desde 2008, la creación de la salvaguarda del Samba, según Martvus, va a permitir conservar sus raíces y no dejar que muera, parafraseando la letra de una composición famosa intitulada “Não deixe o samba morrer" (No deje morir al Samba), de 1975, interpretado por la cantante Alcione.
“Nuestra idea es permitir que las generaciones futuras conozcan este legado de los negros en Brasil y tratar al samba no solamente dentro de lo simbólico, sino como una cosa real. Entender el carnaval como un bien de todos es nuestro deber, pero saber que el carnaval fue una creación casi genuina de los negros en Brasil es también un derecho”, dice Agência Lusa.
“El Samba es inminentemente fruto y producto genuino de la cultura brasileña”, realza, recordando que es un patrimonio con la cultura negra como baluarte.
Por otro lado, el Superintendente del Instituto Histórico y Artístico Nacional (IPHAN) en Río de Janeiro, Carlos Fernando de Souza Andrade, defiende la elevación del Samba a la categoría de Patrimonio de la UNESCO y, con ello, promover intercambios culturales entre el mundo lusófono.
“Es importante porque nosotros tendríamos la oportunidad de conversar con otros países de lengua portuguesa que son, principalmente, los grandes formadores de la nación brasileña, y que son las dos matrices –la lusa y la africana- las que conversan musicalmente”, afirma.
El Samba, para Souza Andrade, es una de las formas musicales que “mejor interpreta” la identidad cultural: “Brasil se caracteriza por esa pluriculturalidad, el ritmo viene de las matrices de África, pero en Río de Janeiro, en particular, se transforma y se apropia de otras formas musicales”, considera.
“El Samba es una innovación nuestra, viene de África, pero es genuinamente brasileña”. Agrega que la sonoridad también está influenciando la música popular internacional.
El Samba en si no precisa ser salvaguardado, afirma, ya que “es una expresión muy fuerte, inclusive, económicamente”, pero debe ser preservado como matriz con sus fundamentos culturales.
El proceso de elaboración del plan de salvaguarda está por ser discutido en este seminario de donde surgirán propuestas para orientar la creación de políticas públicas.
En una segunda etapa, la Secretaría de Igualdad Racial y el IPHAN deberán analizar las propuestas y encaminarlas a la UNESCO a fin de que el proyecto sea evaluado en la categoría de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
(Fuente: Agência Lusa)