Antes de viajar, vale la pena dedicar un tiempo a la investigación de la historia, de las fechas de fiestas y de las manifestaciones del lugar que va a visitar. Así, aprovechas mejor tu excursión y no corres el riesgo de ser sorprendido por un día festivo.
Infórmese sobre los días y horarios de funcionamiento de los lugares que desea visitar. Compruebe también la posibilidad de contar con un guía de la institución visitada. La mayoría de los museos dispone de un sector educativo y algunos ofrecen materiales didácticos para dar apoyo a las visitas.
Infórmese sobre el uso de máquinas fotográficas y cámaras de vídeo en museos, iglesias o exposiciones que va a visitar. Muchos lugares no aceptan el uso de estos equipos.
Evite hablar en voz alta en los museos, correr por las salas o tocar los objetos expuestos. Muchos de ellos son frágiles y pueden se danificados en contacto con las manos.
Deje los lugares exactamente como ha encontrado. No recojas fragmentos o cambies objetos de lugar. Si hay profesionales trabajando en el lugar, como arqueólogos o restauradores, procura no molestarles.
En tu viaje, aprovecha todo lo que la ciudad visitada tiene a ofrecer: conoce los bienes declarados, monumentos, edificios históricos, museos, teatros, centros de arte y la salas de espectáculos. Descubre sabores nuevos, probando la gastronomía local. Y participa de las manifestaciones culturales, fiestas, danzas y músicas, contribuyendo así con la manutención de estas actividades.