



La capital del Estado de Paraíba, además de las bellas playas de arena blanca bañada por un mar azul, es una ciudad que tiene características muy especiales. Siendo una de las más antiguas del Brasil, João Pessoa, fue fundada en 1585 y posee un rico patrimonio arquitectónico, con destaque para las bellas construcciones barrocas, como el conjunto formado por la iglesia de São Francisco y el Convento de Santo Antônio, construídas durante el siglo XVIII.
João Pessoa posee grandes áreas de matas naturales preservadas, plazas y jardines lo que hace con que sea considerada una de las ciudades con uno de los mayores índices de área verde por habitante del mundo. Otro aspecto interesante de la ciudad es que allá está el punto más oriental de las Américas, la Ponta do Seixas, que puede ser visto del Farol do Cabo Branco.
En las proximidades de João Pessoa hay buenos locales para paseos de barca, como las piscinas naturales de Picãozinho y de la islã de Areia Vermelha. Un programa tradicional es asistir al poner del sol en la playa de Jacaré, de uno de los bares a las orillas del mar que tocan el “Bolero”, de Ravel. Hay también paseos de buggy para las playas de la región.
La culinaria nordestina es muy bien representada en João Pessoa. Hay restaurantes que sirven platos típicos, entre ellos la carne-de-sol (tipo de chacina), una de las especialidades más famosas del estado de Paraíba. El artesanado hecho de barrio y estopa puede ser encontrado en el Mercado de Artesanato Paraíbano.