




Por sus características únicas, Salvador se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos internacionales. Famosa por su historia, por el legado de pueblos de continentes lejanos, por la mezcla de culturas, por el sincretismo religioso y por la hospitalidad de su pueblo, la capital de Bahía es, desde hace muchos años, objeto de estudio de investigadores de diversas áreas.
Las calles del casco viejo de la ciudad transportan al turista a los orígenes de la historia del Brasil. Los guías turísticos de la región, que conocen profundamente la cultura local, explican con lujo de detalles la evolución de la colonización desde el punto de vista de la primera ciudad del país. Hasta el año 1763, Salvador fue la capital de la Corona Portuguesa en América, además de haber sido el principal puerto del hemisferio sur hasta fines del siglo XVIII.
La ciudad está considerada la capital cultural del País, cuna de importantísimos cultores de las más diversas manifestaciones artísticas, que descollaron nacional e internacionalmente. Las actividades culturales y el turismo son fuentes generadoras de empleo y renta muy importantes y fomentan la producción artística y la preservación del patrimonio tanto cultural como histórico. Como si eso fuera poco, Salvador tiene aún una infinidad de bellezas naturales: 50 km de playa y diversos parques ecológicos.