



Anclada en el litoral Sur de lo Estado de Santa Catalina, con 8 playas, cada cual con sus atractivos, encuéntrase Garopaba. En la década del 70, la pequeña villa de pescadores fue descubierta por “forasteros” quienes, con sus mochilas y carpas, comenzaron a darle un colorido diferente. Este fue el embrión de la ciudad que hoy, gracias a una legislación urbanística apropiada, todavía mantiene las características de la “villa” original, con casas de planta baja y de dos pisos. Bendecida por la naturaleza por su belleza, presenta un perfil ideal para el ecoturismo y la práctica de deportes como: surf, windsurf, ala delta, parapente, trekking y competiciones de resistencia. Para aquellos que no abren mano de mucha agitación, existen los famosos "points" de la playa de Ferrugem (Oxidación).