



El Parque Nacional de Sierra de Bocaina integra la Sierra de Mar y está localizado entre el valle del Río Paraíba del Sur, el norte del litoral del estado de Sao Paulo y el sur del estado de Río de Janeiro. Su relieve montañoso cuenta con varios afloramientos rocosos. El principal Río es el Mambucaba, que nace a 1.800 m de altitud.
El tipo de paisaje cambia conforme a la altitud. En las laderas más bajas, que miran hacia el Océano Atlántico, la Mata Atlántica domina el terreno. Son comunes las especies de massaranduba o balata (manilkara huberi), cedro, angelín (del género Andira), pitanga, canela, sietecueros (tibouchina mutabilis), palmito (euterpe edulis), nance (Byrsonima crassifolia) y numerosos helechos, orquídeas y bromelias. En las partes más altas de la sierra aparecen araucarias y pinos del cerro. En mayores altitudes, la vegetación se vuelve más baja y surgen los campos de altitud, en medio de rocas que afloran a la superficie. Allí predomina la grama, bambúes, siempre-vivas, orquídeas, dodonea (dodonea viscosa), líquenes y bromelias.
Muchos de los campos existentes en la Sierra de Bocaina antes daban lugar a la densa Mata Atlántico, desaparecida con el tiempo después del exhaustivo cultivo del café, en el período colonial.
En la fauna local se destacan especies como venado rojo (Mazama americana), corzuela parda (Mazama simplicicornis), pecarí de labios blancos (Tayassu pecari), oso hormiguero (Myrmecophaga tetradactyla), puma (Felis concolor), monos, jilguero amarillo (Sicalis flaveola brasiliensis), cotorra (Pionopsitta pileata), papagayos (Triclaria malachitacea y Amazona vinacea), tucán (Ramphastos dicolorus) y yacutinga (Pipile yacutinga), entre otros.
El parque tiene una infraestructura para recibir visitantes durante todo el año, abre diariamente de 8 hrs. a 18 hrs., y cuenta con un centro de informaciones, baños y estacionamiento a lo largo de la calle.
La mejor época para visitar la región es entre marzo y noviembre, período seco. En la temporada de lluvias, de diciembre a marzo, la región se convierte en una óptima opción para quien desea huir del calor del verano y aprovechar las cascadas, con aguas más calientes y abundantes en ese período. Pero siempre lleve ropa de abrigo, ya que en invierno la temperatura llega fácilmente bajo cero, e incluso en verano el tiempo puede refrescar mucho por la noche.