



En Arraial do Cabo los turistas encuentran playas de arena blanca y agua cristalina, dunas, restingas, reservas ecológicas, bosque atlántico conservado, sambaquíes (concheros) de seis mil años y una de las zonas del mundo más propicias para la pesca. Arraial do Cabo está habitada por un pueblo acogedor y simpático, cuya hospitalidad transforma la estadía de los turistas en un acontecimiento inolvidable.
Arraial do Cabo se formó como resultado de la unión de antiguas islas debido a la acción del viento y de las corrientes marinas a lo largo de miles de años. Es como una villa de pescadores, a la que la gente del lugar llama Paraíso del Atlántico, por los espectaculares paisajes. La cercanía a la ciudad de Río de Janeiro y a otros lugares turísticos de los alrededores –como Armação de Búzios, Cabo Frío, Saquarema, Araruama y São Pedro da Aldeia–, es un argumento que hace más tentadora la invitación al turismo.
Situada a 140 km de la capital del estado de Río de Janeiro, Arraial do Cabo se encuentra en el medio de un importante cinturón turístico. Pocos lugares ofrecen tantas alternativas a los visitantes: desde playas paradisíacas a caminatas por la exuberante vegetación del bosque atlántico. La mejor parte es la perfecta infraestructura preparada para recibir bien a todo tipo de turista.
Arraial do Cabo sobresale como uno de los mejores lugares para la práctica del buceo del Brasil, con mar de agua transparente y vida marina abundante y variada. Los principales sitios de buceo son: Ilha dos Porcos, Ponta D’Água, Saco do Cordeiro y el barco naufragado Thetis.