



El municipio de Andaraí es uno de los principales puntos de partida para los paseos a la “Chapada” Diamantina. Localizada a orillas del río Baiano y en la loma de la Sierra del Sincorá esa ciudad fue uno de los lugares preferidos por los buscadores durante la carrera en la búsqueda por diamantes y oro. La belleza del conjunto arquitectónico, formado por casonas de la fase del diamante, hizo que la ciudad fuese declarada Patrimonio, por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional – IPHAN. En Andaraí, todas las atenciones se dirigen a los diversos lagos que componen la planicie inundada, donde la calma de las aguas es un refugio perfecto para las más bellas especies de fauna y de la flora de la región, como caimanes, tucunarés y victorias regias. Las cascadas y grutas formadas a partir de los ríos que cortan la región de Andaraí son perfectas para los amantes de naturaleza, deportes radicales y turismo de aventura. Algunas excursiones imperdibles son: la cascada de la fumaça, con 380 metros de caída, y los lagos Encantada, do França, dos Paus, do Baiano y do Ferreira. Caminatas y salidas en bicicleta por los senderos pueden revelar paisajes increíbles en la "Chapada" Diamantina. El encanto de la ciudad, como en toda la región, está también en los espacios para camping, en las posadas y hoteles rústicos y acogedores. A demás de las bellezas naturales y arquitectónicas, Andarí tiene un atractivo más que especial: la simpatía y hospitalidad de sus habitantes.